¿Conoce los riesgos de un accidente laboral de trayecto?

Toda actividad humana implica riesgos y el trabajo no es la excepción. Estos riesgos propios del ejercicio del trabajo pueden controlarse a través de una buena gestión de la prevención de riesgos laborales. Pero, ¿qué hacer frente a la existencia de riesgos asociados al trabajo que no podemos controlar?, ¿cómo protejo a mi empresa de ellos?

Ninguna de estas dos preguntas entraña una respuesta sencilla. Sin embargo, el primer paso para tomar acciones preventivas y/o correctivas es comprender que un accidente que se materialice fuera de las instalaciones de su empresa, siempre que suceda dentro de la ruta habitual del trabajador y en el recorrido hacia o desde su centro de trabajo, podría ser considerado un accidente laboral.

La figura del accidente laboral está definida por la legislación venezolana como el suceso que causa en el trabajador una lesión, que puede ser física, psíquica o ambas con distintos niveles de gravedad, materializada como consecuencia directa del trabajo que el accidentado realiza para la organización, por lo que genera responsabilidad patronal (ver artículo 69 de la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo, LOPCYMAT).

Esta responsabilidad se extiende a los accidentes In Itinere o accidentes laborales de trayecto, debido a que el trabajador decide trasladarse de un sitio a otro, a una hora determinada, motivado exclusivamente por las obligaciones que le impone la relación laboral.

En resumen, la actividad laboral no ocasiona el accidente, pero es la concausa del mismo. Este término lo deOne la Real Academia Española como una cosa, junto con otra es la causa de algún efecto. Esto implica que si no se juntaran el conjunto de causas al mismo tiempo (para el caso que nos concierne, desplazarme al trabajo, que el semáforo estaba malo, que había un hueco en la calle, que estoy apurado y voy tarde, etc.) posiblemente el accidente no se materializaría. Al menos este es el criterio de nuestro más alto tribunal sobre los accidentes laborales de trayecto (In Itinere), compartido por otras legislaciones como la española.

La existencia conceptual del accidenteIn Itinere ha producido, en la práctica, la extensión del medio ambiente de trabajo hasta el domicilio del trabajador y, por lo tanto, la extensión del deber de protección que tiene el empleador para con sus trabajadores. Por lo que resulta importante resaltar que la doctrina y la jurisprudencia han establecido algunos requisitos específicos para poder determinar si un accidente de trayecto esta o no ligado al trabajo.

1. El domicilio del trabajador se entiende como el punto habitual de llegada o salida desde y hacia el trabajo.

2. El accidente debe ocurrir en algún punto geográfico verificable entre el domicilio y el centro de trabajo siempre que sea dentro de la ruta habitual de traslado, que por lo general, será la más directa y cercana entre un destino y otro.

3. Para que se materialice un accidenteIn Itinere es necesario que el traslado del trabajador sea directo, sin paradas; ya que, una parada para atender una necesidad personal durante el trayecto y antes del accidente, exime de responsabilidad al empleador pues el trabajo es sustituido por la acción del trabajador como concausa del accidente.

4. Debe existir concordancia cronológica entre la hora del accidente y el periodo de tiempo que habitualmente dispone el trabajador para trasladarse desde el trabajo a su casa y viceversa.

En conclusión, si bien el accidenteIn Itinere es una concepción jurídica que aun falta explorar, sepa que como empresario es

otro de los riesgos económicos que asume cuando tiene empleados, y aunque implica un riesgo difícil de controlar, siempre puede prevenir este tipo de accidentes formando a sus trabajadores para que desarrollen su sentido común y puedan cuidar mejor de sí mismos durante el recorrido entre la casa y el trabajo.

Facilite para ellos actividades asociadas al manejo preventivo, infórmeles sobre los riesgos a que se exponen en el trayecto hacia y desde el centro de trabajo, ya que técnicamente, estos también son riesgos laborales.

Fórmelos para que puedan mantener una conducta discreta que disminuya para ellos el riesgo de convertirse en víctimas del hampa, o sencillamente de gente estresada que pueda lastimarles en la calle, esto especialmente en el caso de los empleados que utilizan el transporte público; recuerde, un accidente laboral es cualquier suceso que produzca en el trabajador una lesión.

Seguir estas recomendaciones le ayudará a prevenir la ocurrencia de este tipo de accidentes y también a cumplir con algunas de las obligaciones formales que establece la ley como lo son la formación e información de los trabajadores.

CARMEN MILITZA BUINIZKIY
@MILITZABUINIZKY