La persona exitosa y su nivel de inteligencia emocional

Durante los últimos años me he preguntado: ¿cuál es la diferencia entre las personas que logran tener éxito en todas las áreas de su vida (personal, familiar, laboral, social y económica) y aquellas que obtienen el éxito solo en algunos de estos roles? ¿Cuáles son las cualidades que determinan el éxito en la vida?

De acuerdo a las últimas investigaciones en el ámbito psicológico, esta diferencia está íntimamente relacionada con el concepto de Inteligencia Emocional (IE), descrito por Peter Salovey de la Universidad de Yale y John Mayer de la Universidad de New Hampshire, en los Estados Unidos.

Ellos definen la inteligencia emocional, como la capacidad personal para:

  1. Confrontar la frustración.
  2. Estar consciente de las propias emociones.
  3. Entender las emociones de los demás (empatía).
  4. Poner las emociones a nuestro servicio y no ser dominados por ellas.
  5. Escuchar con atención y respeto las necesidades de los otros.
  6. Entender la situación social en la cual nos encontramos (adaptación a la realidad).
  7. Ser asertivos (decir con respeto lo que tengamos que decir en el momento oportuno).
  8. 8. Ser congruentes, es decir, que exista una relación coherente entre lo que pensamos, sentimos y hacemos.

De acuerdo con Daniel Coleman, de la Universidad de Harvard, cuando se quiere predecir el éxito  de una persona, la medida más adecuada es su inteligencia emocional o las cualidades del carácter del individuo y no los altos puntajes en pruebas intelectuales.

La inteligencia emocional y la capacidad intelectual no son opuestas, por el contrario, ambas están presentes en cada uno de nosotros. En las personas exitosas se evidencian altos coeficientes de ambos, en las que no los son, se observa una diferencia significativa entre los dos coeficientes.

Los investigadores mencionados están de acuerdo en que para tener éxito en la vida, el coeficiente intelectual aporta solo el 20 %, mientras que el restante 80 %, es una mezcla de inteligencia emocional, con una actitud positiva hacia el futuro.

David Campbell, del Centro de Liderazgo Creativo, realizó un estudio con gerentes y ejecutivos que sufrieron crisis caracterizadas por desgaste, dificultad para responder a las exigencia laborales, con síntomas psicológicos y físicos que los obligaron a dejar sus empleos. Encontró que los problemas presentados por estos gerentes no tenían que ver con sus habilidades técnicas, sino con sus habilidades personales. Entre ellas: malas relaciones interpersonales en el trabajo, dificultad para trabajar en equipo, estilo autocrático, conflicto con la autoridad, intolerancia con las ideas diferentes a las propias, énfasis en las dificultades.

Si desarrollamos nuestra IE seremos cada día mejores personas (padres, esposos/esposas, gerentes, trabajadores, amigos, servidores públicos, ciudadanos). Desde esta perspectiva, ser inteligente significa colocar las emociones en el centro de las aptitudes para vivir en forma armónica competitiva y exitosa.

¿Cómo ser personas positivas y exitosas?

Una forma es alfabetizarnos emocionalmente (aprender a manejar la rabia, la ansiedad y la tristeza).

Otra forma es aprender a tomar responsabilidades sobre nuestras decisiones y acciones, de manera consistente con nuestros compromisos, esto incluye aprender a escuchar, sin juzgar, y a preguntar para establecer un flujo de comunicación de significado común (ser asertivo, aprender las artes de la cooperación, solución de conflicto y negociación).

MIGDALY ROJAS
@MIGDALYROJAS