El Gerente que se transforma en Líder

La gerencia de personas para el logro de objetivos es una actividad que cada día se vuelve más compleja.

Hemos evolucionado de la concepción mecanicista de la empresa, a un modelo psicológico que tiende a verla como un organismo social en el que las personas no solo están motivadas por factores externos como la retribución, sino también por factores intrínsecos a la tarea como el aprendizaje, el sentido de responsabilidad y el sentido de logro. Las personas buscan un match entre sus responsabilidades laborales y sus metas personales, por lo que los valores compartidos tienden a orientar el comportamiento y las relaciones en el contexto organizacional. No obstante, el logro de metas personales y organizacionales está cada vez más afectado por la incertidumbre, el cambio, la innovación y la capacidad de aprendizaje son la constante.

La realidad descrita nos invita a repensar el perfil requerido para el desempeño de una gerencia eficaz que supere con éxito retos como: mantener la continuidad operativa gestionando la incertidumbre de los mercados en los que la empresa participa, optimizar recursos y construir organizaciones eficientes y productivas con un clima laboral de confianza, seguridad y calidad, promoviendo una filosofía de Responsabilidad Laboral Compartida.

La gerencia del presente siglo requiere nuevos enfoques. Exige acción, con reflexión y aprendizaje. En este sentido estas competencias deseables en un gerente:

  • Experticia técnica
  • Orientación al estudio y a la Investigación
  • Conciencia Situacional
  • Inteligencia emocional
  • Visión de Conjunto
  • Ética (Rectitud en su conducta)
  • Liderazgo
  • Comunicación Responsable
  • Orientación al cliente interno y externo

Ser Gerente en estos tiempos también requiere desarrollar la capacidad de internalizar y comprender la influencia que tienen las emociones sobre  la dirección de personas y equipos, ser capaz de transformar las emociones en acciones para avanzar y desarrollar un liderazgo visible, palpable, integro, positivo, con una visión y misión muy clara de la empresa, y debe tener una profunda comprensión de que el motor de la gestión empresarial lo constituye el trabajo conjunto. Esta práctica le permitirá estar en el control de la gestión estratégica, cada vez más en la coordinación y en la orientación de la empresa que en su operación.

El gerente también debe transformarse en líder y esto ocurre cuando produce el clima emocional necesario para movilizar lo mejor del ser humano, hacia el logro de los objetivos  e intereses comunes dentro de la organización.

El gerente líder es la persona que tiene y asume la responsabilidad de responder y articular el qué, el cómo, con quién, el por qué y el para qué en el aquí y ahora de la organización para su permanencia en el tiempo.

El resultado esperado, es lograr organizaciones en las que la ética guíe el compromiso de los trabajadores para asumir responsablemente el cambio.

MIGDALY ROJAS
@MIGDALYROJAS