Empresas en riesgo: éxito de las malas decisiones

Tomar decisiones empresariales que resulten efectivas es una tarea cada vez más compleja en el mundo de hoy, donde los sucesos que ocurren fuera de nuestro rango de conocimiento y acción pueden generar crisis financieras globales, derribar mercados aparentemente estables y, también, pueden dar paso a innovaciones que amenacen industrias enteras, como es el caso de Uber, una aplicación telefónica que genera millones de dólares y amenaza la tradicional industria de los taxis.

Con la cantidad de información disponible, la mayoría de las veces, resulta difícil anticipar fenómenos que pueden afectar la empresa tanto negativa como positivamente y solo es posible notarlos cuando han ocurrido de sorpresa y con grandes repercusiones, porque antes de que ocurrieran lucían improbables. Estos fenómenos se conocen como cisnes negros, llamados así por el doctor Nassim Taleb debido a que el descubrimiento de estas hermosas criaturas en Australia, en el siglo XVII, tuvo un gran impacto en la zoología, ya que hasta ese momento se creía que solo existían cisnes blancos en el mundo.

Taleb plantea que lo que no sabemos, en estos tiempos puede ser más importante que lo que sabemos, por lo que adquiere especial relevancia estratégica identificar que necesitamos saber.

Explorar diversos escenarios de acción durante el proceso de toma de decisiones y analizar sus riesgos al menos desde dos perspectivas, la de las posibilidades y la de las pérdidas, porque la incertidumbre, entendida como el pedazo de información que desconocemos, crece a pasos agigantados, mientras cada empresa busca cómo seguir agregando valor a sus mercados y mantenerse competitivas.

“No confundas movimiento con progreso”. Peter Drucker

Si entendemos el riesgo como el efecto de la incertidumbre sobre los objetivos (ISO 31.000: 2009), se vuelve relevante y necesario comenzar a gestionar los riesgos de las decisiones. Como por ejemplo: ¿qué mercado abordar?, ¿qué producto mantener?, ¿qué estrategia de ventas adoptar?, ¿qué competencias laborales es relevante desarrollar?, ¿cómo incrementar el valor afectando los costos lo menos posible?, ¿en qué reinvertir las utilidades?, ¿cómo mantenerse productivo en un mercado afectado por tendencias que cambian rápidamente?

Las respuestas posibles, a estas y otras preguntas similares, darán paso a decisiones que tomadas desde la conciencia de los escenarios planteados, del conocimiento de lo que no sabemos y necesitamos saber, de los objetivos y de aquello que se desee evitar, todas estas respuestas permitirán incrementar las probabilidades de éxito de las empresas.

A propósito de los cambios constantes y en muchos casos imprevisibles a los que nos enfrentamos, el Informe sobre Desarrollo Mundial 2014 del Banco Mundial expresó: “la solución no es rechazar el cambio para evitar riesgos sino prepararse para las oportunidades y los riesgos que los cambios conllevan”.

Por esto es que las herramientas de análisis deben estar orientadas a reunir información que permita desarrollar una gestión de riesgos efectiva que incluyan variables nuevas y poco exploradas en el proceso de tomar decisiones en un contexto de incertidumbre.

CARMEN MILITZA BUINIZKIY
@MILITZABUINIZKY